miércoles, 25 de enero de 2012

La abuela Josefa

... Que en realidad era mi bisabuela. Abuela Josefa vivía en el último de los barrios, al final de ese barrio, en la última calle a la izquierda, al final de esa calle. Era una grata experiencia visitarla en cualquier momento. Te hacía sentir que te estaba esperando. Te hacía pensar que cocinó para ti. Te recogía pomarrosas, gandules, toronjas, cerezas y nos mandaba a buscar jobos y tamarindos en los palitos del barranco. 
Quienes en mi familia la hayan conocido, coincidirán con mi recuerdo. Pero Abuela Josefa tenía una particularidad. Ya que uno se iba, había  bajado el carro cerca de 400 metros carretera abajo, se escuchaban sus gritos. Decía "... que le recuerdes a Fulana que mañana tengo cita... que le digas a Mengano que me traiga dos bloquecitos pa´que Pepe me haga una escalerita... que si ves a Tino le digas que le pago el día 4...".

Siempre me pregunté la razón de esa manía. No puedo afirmar si lo hacía consciente o inconscientemente pero me enseñó a mirar, de vez en cuando, hacía atrás. Que allá puede haber algo que nos enlace el presente o nos envíe al futuro. No es que viva mi vida desde el pasado. Pero cuando el presente avanza, no está demás ver si el pasado nos dejó un recado para resolver y poder seguir camino. 

¡Y si no hay recados pues que me echen la bendición!

2 comentarios: