martes, 28 de febrero de 2012

Esperar y Confiar

A los músicos nos entrenan para que nuestro trabajo, no solo suene bien sino que, luzca bien en todos los sentidos de un espectáculo. Después de años de práctica y entrenamiento, la disciplina en un escenario se sale hasta por los poros de la piel, es natural, es parte de uno.
Al salir a trabajar me tocó dirigir un coro de niños y niñas de 60 voces. Cantaban muy bonito. Cada uno/a de ellos/as tenía un gran talento para la música. Pero yo, pasaba horas tratando de enseñarles la disciplina de estar derechos, desfilar, saludar y demás procesos que acompañan una buena presentación. Luego de cada práctica me preguntaban si lo habían hecho bien. Lógicamente frustrado por no ver que mi meta se lograba, les respondía con más instrucciones para la disciplina.
En una ocasión, una compañera maestra, muy sabia, montó una pantomima con su grupo, los hizo desfilar frente a mi y sonrió. En una semana sus alumnos lograron lo que yo en seis meses no lograba con los míos.
Pregunté qué hizo para lograr tanto y de forma tan efectiva. Me dijo que brindó a sus alumnos las mismas instrucciones que yo brindaba a los míos. Pero ella, luego de las instrucciones, brindó el espacio para que ellos ejecutaran, a su forma, en su tiempo. Simplemente esperó y confió.

2 comentarios:

  1. Tremenda anécnota,me encanto lo de confiar y esperar. La página esta preciosa.

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  2. Zayidha, muchas gracias por entrar, leer y compartir tus impresiones.

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