miércoles, 25 de enero de 2012

La abuela Josefa

... Que en realidad era mi bisabuela. Abuela Josefa vivía en el último de los barrios, al final de ese barrio, en la última calle a la izquierda, al final de esa calle. Era una grata experiencia visitarla en cualquier momento. Te hacía sentir que te estaba esperando. Te hacía pensar que cocinó para ti. Te recogía pomarrosas, gandules, toronjas, cerezas y nos mandaba a buscar jobos y tamarindos en los palitos del barranco. 
Quienes en mi familia la hayan conocido, coincidirán con mi recuerdo. Pero Abuela Josefa tenía una particularidad. Ya que uno se iba, había  bajado el carro cerca de 400 metros carretera abajo, se escuchaban sus gritos. Decía "... que le recuerdes a Fulana que mañana tengo cita... que le digas a Mengano que me traiga dos bloquecitos pa´que Pepe me haga una escalerita... que si ves a Tino le digas que le pago el día 4...".

Siempre me pregunté la razón de esa manía. No puedo afirmar si lo hacía consciente o inconscientemente pero me enseñó a mirar, de vez en cuando, hacía atrás. Que allá puede haber algo que nos enlace el presente o nos envíe al futuro. No es que viva mi vida desde el pasado. Pero cuando el presente avanza, no está demás ver si el pasado nos dejó un recado para resolver y poder seguir camino. 

¡Y si no hay recados pues que me echen la bendición!

lunes, 9 de enero de 2012

Nada

Los seres humanos inteligentes, generalmente, pasan mucho tiempo reflexionando sobre sus acciones. Eso no está mal. De hecho es saludable. Pero, ¿que ocurre cuando sabemos que lo hemos hecho bien, tomamos buenas decisiones y de todos modos las cosas salen mal?

Un amigo matemático me explicó algo sobre las estadísticas. Recuerdo que entre tanto concepto que yo no entendía, me decía que si uno recorre el mismo camino 100 veces y se anotan los resultados, probablemente en 7 de cada 100 veces habrá dificultades en el mismo camino que se recorrerá 93 veces sin problemas. Entonces si uno tiene la urgencia de llegar al otro lado y resulta que ese día era una de las 7 veces en que las estadísticas estarían en contra nuestra, uno debe entender que el problema no fue de uno. Que uno tomó la mejor decisión, la que ha sido buena en 93 de 100 veces. ¿Qué nos corresponde hacer? Asumir la estadística y no volvernos locos.

¿Que debemos cambiar?... Nada.

jueves, 5 de enero de 2012

Grama para los Reyes

Ya no se sabe si ser históricamente, literal o culturalmente correcto. La grama, a fin de cuentas, no es para los reyes. En todo caso sería para los camellos, que en realidad acumulan agua, eso nos han dicho... y además la grama la asociamos con los caballos que están, culturalmente, más adecuados a nosotros.Y por otro lado, escuché que tampoco eran reyes. En fin, para no enredarme, esta noche, 5 de enero, recogemos grama para los reyes.Eso es tradición.
Nuestra cultura pone especial énfasis en las vísperas. Eso me alegra. En Puerto Rico, tenemos hasta canciones que celebran el 5 de enero. Es que en la víspera se viven emociones más fuertes. Los regalos sorprenden pero por pocos segundos. Las vísperas son extensas. ¡Y lo que disfruto como tío Elius mientras observo! Recoger grama para los reyes es una afirmación de que "nos hemos portado bien", de que hemos hecho lo necesario para que Gaspar, Melchor y Baltazar se dignen en dejarnos algo a cambio de grama, para ellos o para sus camellos, que en mi país son caballos.
Feliz 5 de enero a todos mis sobrinos y sobrinas. Creo que la espera y el esfuerzo han valido la pena. ¡Sí! Porque cada esfuerzo y espera adecuada siempre vale la pena. Nos ayuda a crecer, nos permite reflexionar y cuando llega el día de la verdad ya hemos disfrutado el camino. Y mañana... a jugar...